Museo del Vidrio y Cristal de Málaga

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De un tiempo a esta parte, Málaga ha comenzado a ser un referente cultural gracias a su excelente oferta museística, de la que se han hecho eco numerosos medios de comunicación nacionales y extranjeros. En este sentido, resulta gratamente sorprendente comprobar cómo, conviviendo con algunas recientes franquicias de reputación mundial, existen pequeños museos privados que gracias a la labor incansable de sus propietarios refuerzan ese fecundo tejido cultural de la capital aportando disciplinas más curiosas y especializadas.

El Museo del Vidrio y Cristal de Málaga es un perfecto ejemplo de ello. Situado en la Plazuela del Santísimo Cristo de la Sangre, frente a la Iglesia de San Felipe Neri, esta casa del S. XVIII ha sido cuidadosamente restaurada por su propietario, Gonzalo Fernández-Prieto, un madrileño de nacimiento que después de haber vivido en ciudades como Londres o París, ha encontrado en Málaga y en este histórico barrio de artesanos el lugar donde desarrollar su vida y su proyecto más personal.

Y es que Gonzalo, historiador, restaurador y “profesor frustrado” como él mismo cuenta, ha invertido gran parte de su tiempo, esfuerzo y medios económicos en los últimos años para rehabilitar esta antigua Posada de San Felipe Neri, y hacer de ella este singular Museo que ha terminado por convertirse en su gran pasión. En este proyecto, además, puede volcar esa labor docente tan deseada, acompañando y explicando la casa y su colección a los visitantes que pasan cada año por el Museo.

La colección privada que compone el discurso museístico es de unas 3.000 piezas de distintas épocas y lugares, a la que se unen numerosas piezas de diversas artes decorativas que pueden observarse durante la visita: vajillas, porcelanas, obras pictóricas, mobiliario y objetos de decoración, que transmiten ese aspecto de casa vivida, reflejo del estilo de los propietarios originales. Destaca la colección de Studio Glass, auténticas obras de arte en vidrio, única en el mundo.

El Museo del Vidrio y Cristal de Málaga ofrece visitas guiadas en varios idiomas, además de ser un espacio original y diferente para la celebración de eventos, recitales de música de cámara, presentaciones e incluso cenas privadas.

Además, entre sus actividades también se encuentran la realización de talleres, como el Taller William Morris de Vidrieras o el Taller de Luz y Color. Y en diciembre, merece la pena dar un paseo hasta este céntrico Museo para contemplar las figuras de su Belén de Navidad.

La recuperación del antiguo barrio de artesanos de San Felipe Neri y la puesta en valor del entorno del Museo son de una gran importancia para Gonzalo Fernández-Prieto. Más allá de haberse convertido en el núcleo cultural de esta zona, este museo de artes decorativas quiere ser algo más, servir como elemento dinamizador del barrio histórico de Málaga donde se encuentra emplazado.